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Mexicano inventa los popotes de aguacate

Scott Munguía, originario de Guadalajara, aún era estudiante cuando descubrió que la semilla del aguacate tenía un elemento para crear popotes biodegradables. Sus productos pueden ser enterrados en la tierra y tener un proceso de descomposición como el de cualquier fruta.

La compañía dedicada a la fabricación de plástico biodegradable nació cuando en 2012, Scott Munguía, que aún estudiaba la carrera de ingeniería química en el Tecnológico de Monterrey, se dio cuenta que las semillas del aguacate tenían un elemento que podía transformarse en plástico biodegradable o bioplástico. El experimento también se probó en semillas de frutas como mango y mamey, pero ninguna contenía el elemento necesario.

Tras año y medio de investigación en el laboratorio de su escuela, encontró ‘la receta secreta’, en la que se extrae una molécula de la semilla, se sintetiza para convertirse en biopolímero, se moldea y finalmente se obtiene plástico biodegradable.

“Yo crecí escuchando los problemas de contaminación y por eso sabía que mi negocio tenía que enfocarse en problemáticas importantes y una de esas es el plástico, por eso estuve buscando una cierta molécula parecida a lo que ya se utiliza ahorita para hacer plástico biodegradable pero con otras fuentes”, cuenta Scott Munguía.

“Trataba de ir buscando en cosas que fueran desechos, algo que pudiera ser útil y me encontré con el aguacate”.

Para 2013, Munguía ya había patentado esta tecnología y fundado la empresa, sin embargo, quería llevar a su invento más allá de las probetas y matraces, por lo que en 2015 instaló su primera planta de bioplástico, única en su tipo, con sede en Morelia, Michoacán, y en la que primero sólo se fabricaba bioplástico.

La venta de plástico ‘ecofriendly’ como materia prima no fue suficiente para Biofase, quería fabricar objetos que la gente reconociera y comprara, así que en 2016 abrió otra planta enfocada en fabricar cubiertos y desde febrero de este año comenzó con los popotes.

Su mercado principal es Estados Unidos en el que ha entrado con la marca ‘Avoplant; también exporta a Canadá, Costa Rica, Colombia y Perú.

Pese a que México es su segundo mercado más importante, los supermercados no son su fuerte, ya que les hacen pedidos de dos cajas (una caja de 2 mil piezas cuesta 350 pesos). A los que sí les vende es a los distribuidores de restaurantes como Fiesta Americana, P.F. Changs y Chillis.

En cuanto a la competencia, Scott Munguía dice que las empresas que hacen popotes biodegradables generalmente utilizan el maíz, y que algunas llegan a vender la caja hasta mil pesos más caros, y que además los traen de China.

“Un bioplástico tiene que ser sustentable… ¿Cómo uno hace bioplástico de alimento? Tanta gente muriéndose de hambre, hay tanto problema con los costos del maíz que es absurdo e incongruente, y sí es biodegradable, pero no hay que quitarle el alimento a la gente, es como si hiciéramos nuestra ropa de tortillas o de arroz, menos si estás tratando de resolver una problemática ambiental”, remata Munguía.

La proveedora de semilla de aguacate de Biofase es la empresa estadounidense Simplot, que opera una planta en Michoacán.

Artículo extraído de: agronoticias.com.mx

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