De lo que se habla Historias Ejemplares Relatable

La misión de Nadia Murad, Premio Nobel de la Paz 2018

Este viernes la Academia del Nobel le concedió a la activista yazidí Nadia Murad Basee el Premio Nobel de la Paz 2018 por «arriesgar su propia seguridad para combatir con coraje crímenes de guerra y buscar la justicia para las víctimas».

A Nadia Murad la violaron a diario. Soldados del autoproclamado Estado Islámico le destrozaron el cuerpo y la mente de por vida. Como a ella, unas 3.000 niñas y mujeres yazidíes fueron esclavizadas por el ISIS en Siria y en Irak. Murad tenía 19 años cuando los hombres armados entraron en su pueblo del norte iraquí, mataron a los varones y se llevaron a las mujeres a Mosul. Las encerraron, las vendieron y rompieron sus cuerpos más allá de los límites de la brutalidad.

Aquellas niñas y mujeres fueron piezas de un lucrativo mercado de seres humanos fundamentado en una supuesta interpretación rigorista del Islam por la que las yazidíes son mujeres infieles. Logró escapar del calvario tres meses después arriesgando una vez más su vida. Desde entonces, su lucha por llevar a los criminales ante la Justicia Internacional por genocidio y crímenes contra la Humanidad no cesa. Pelea porque se haga justicia con la minoría yazidí, una de las más antiguas de Irak.

Murad, de 25 años, imparte conferencias, viaja, concede entrevistas… rema con la vista puesta en la justicia, aunque según reconoce, muy a su pesar.

«Yo no quiero ser activista para siempre. No quiero tener que contar mi historia una y otra vez. Quiero tener mi propia vida»

Pero sabe que no es posible, que su vida se torció para siempre con la toma de Kojo, su pueblo, el 3 de agosto de 2014. A seis miembros de su familia los ejecutaron y también a su adorada madre.

Le acompaña en su misión Amal Clooney, la conocida abogada defensora de derechos humanos. Es además embajadora de buena voluntad de Naciones Unidas para la dignidad de los supervivientes de la trata de personas.

Como parte de su cruzada, Nadia Murad ha escrito el libro Yo seré la última. Historia de mi cautiverio y mi lucha contra el Estado Islámico, en el que describe con minuciosidad forense su tragedia. Es un relato duro y necesario que trata de evitar que la violación vuelva a ser otra vez más un arma de guerra en el enésimo conflicto.

Ahora vive en Alemania, donde llegó con su hermana gracias a un programa que acogió a un millar de niños y mujeres yazidíes, tras pasar por un campo de refugiados donde malvivió en condiciones penosas. Aquí está obligada a extremar su protección porque sabe que los tentáculos del Estado Islámico son de largo alcance, también en Europa.

Hace poco Nadia Murad hizo público su compromiso con un joven que actuaba de intérprete en las entrevistas. Quiere aprender inglés y maquillaje.

Artículo extraído de: El País

Deja un comentario